Un mes para sensibilizar, compartir mensajes de apoyo, reforzar la prevención y, sobre todo, escuchar las historias que muchas veces permanecen detrás de un diagnóstico de cáncer de mama.
Octubre nos recordó que hablar de cáncer de mama es mucho más que hablar de una enfermedad. Es reconocer las historias, emociones, preguntas, cambios y experiencias de las personas que transitan este camino, así como el papel de quienes las acompañan.
En Oncolife vivimos el Mes Rosa como una oportunidad para acercarnos a nuestras pacientes, colaboradoras y usuarias a través de diferentes actividades orientadas a fortalecer la prevención, promover el cuidado de la salud y generar espacios de encuentro y escucha.
Durante el mes compartimos mensajes anónimos entre pacientes, pequeños detalles y gestos de acompañamiento que permitieron recordarles que no están solas. También reforzamos la importancia de la prevención y la detección temprana con nuestras colaboradoras y usuarias, acercándolas a información y recomendaciones para cuidar su salud.
Pero quisimos ir más allá de los mensajes de sensibilización. Queríamos escuchar las historias que pocas veces se conocen.
Detrás del diagnóstico: lo que nos hace humanas
Como cierre de nuestra programación, realizamos el encuentro “Detrás del diagnóstico: lo que nos hace humanas”, un espacio para conversar, aprender y reconocer las experiencias que existen detrás del cáncer de mama.
La jornada contó con espacios informativos junto a los equipos de Psicología, Nutrición, Cuidados Paliativos y Quimioterapia, donde las asistentes pudieron acercarse a los profesionales, resolver inquietudes y conocer más sobre el acompañamiento integral durante el tratamiento.
Uno de los momentos más significativos fue el conversatorio con nuestras tres invitadas especiales: Gloria, Yamila y María Fernanda, quienes compartieron sus testimonios y nos permitieron acercarnos a diferentes perspectivas de esta experiencia.
A través de sus voces, escuchamos historias de vida, experiencias familiares y reflexiones que nos invitan a mirar más allá de la enfermedad. Sus relatos nos recordaron que cada proceso es distinto, que no hay una única manera de vivir un diagnóstico y que el acompañamiento, la escucha y la empatía pueden hacer una diferencia en el camino.
Más que hablar de cifras o tratamientos, este encuentro nos permitió reconocer a las personas: sus sentimientos, sus vínculos, sus proyectos y todo aquello que sigue haciendo parte de sus vidas.
Una campaña que nos deja un mensaje
El Mes Rosa termina, pero las conversaciones sobre prevención, detección temprana, acompañamiento y cuidado deben continuar durante todo el año.
A nuestras pacientes, usuarias, colaboradoras, invitadas especiales y a todos los equipos que hicieron posibles estas actividades, gracias por compartir, participar y recordarnos que detrás de cada patología existe una vida completa, con una historia que merece ser escuchada y respetada.
En Oncolife creemos que la atención integral también consiste en reconocer a la persona más allá de su diagnóstico, acompañarla en sus necesidades y brindarle espacios donde pueda sentirse escuchada y comprendida.
Porque detrás de un diagnóstico hay sueños, familias, emociones, decisiones y muchas historias por contar.
En esta familia nadie lucha solo.

