Día Mundial del Lavado de Manos: un hábito que protege vidas

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La higiene de manos es una de las medidas más importantes para prevenir la transmisión de microorganismos y reducir el riesgo de infecciones. En una institución de salud como Oncolife, realizarla de manera correcta y en los momentos indicados es fundamental para proteger a los pacientes, al personal asistencial y administrativo, a los cuidadores y a los visitantes.

Aunque parece una acción sencilla, su cumplimiento constante contribuye a una atención más segura y a la prevención de infecciones asociadas a la atención en salud. Por eso, hoy recordamos que la higiene de manos es una responsabilidad compartida.

¿Por qué es importante la higiene de manos?

Las manos pueden transportar microorganismos que se transmiten al tocar personas, superficies, equipos u objetos. Una higiene adecuada ayuda a interrumpir esta transmisión y a proteger tanto a quienes reciben atención como a quienes la brindan.

En pacientes oncológicos, este cuidado es especialmente importante, ya que algunos tratamientos pueden debilitar las defensas del organismo y aumentar la vulnerabilidad frente a determinadas infecciones.

Cinco momentos clave para el personal de salud

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece cinco momentos esenciales para la higiene de manos durante la atención sanitaria:

  1. Antes de tocar al paciente.
  2. Antes de realizar una tarea limpia o aséptica, como ciertos procedimientos clínicos.
  3. Después del riesgo de exposición a líquidos corporales.
  4. Después de tocar al paciente.
  5. Después del contacto con el entorno del paciente, incluso si no hubo contacto directo con él.

Cumplir estos momentos ayuda a proteger al paciente, al trabajador de la salud y al entorno asistencial. Es importante recordar que el uso de guantes no reemplaza la higiene de manos: esta debe realizarse cuando corresponde, incluso si se utilizan guantes durante la atención. (OMS)

¿Cómo realizar una higiene de manos adecuada?

La técnica y el producto dependen de la situación. Para el lavado con agua y jabón, se recomienda:

  • Mojar las manos con agua.
  • Aplicar suficiente jabón para cubrir todas las superficies.
  • Frotar las palmas, el dorso de las manos y los espacios entre los dedos.
  • Limpiar los pulgares, las puntas de los dedos y las uñas.
  • Enjuagar con agua.
  • Secar con una toalla desechable y utilizarla para cerrar el grifo, cuando corresponda.

El lavado con agua y jabón debe durar entre 40 y 60 segundos. En los entornos de atención sanitaria también se utiliza solución a base de alcohol cuando está indicada y las manos no presentan suciedad visible, siguiendo el protocolo institucional. (Ministerio de Salud de Colombia)

Los usuarios y visitantes también cumplen un papel importante

La prevención de infecciones no depende únicamente del personal de salud. Pacientes, familiares, cuidadores y visitantes pueden contribuir con acciones sencillas:

  • Realizar higiene de manos al ingresar y salir de los espacios de atención.
  • Limpiar las manos antes de comer y después de usar el baño.
  • Seguir las indicaciones del personal de salud durante la atención.
  • Evitar tocar heridas, dispositivos médicos o materiales clínicos sin orientación.
  • Solicitar información si tienen dudas sobre cuándo o cómo higienizarse las manos.

En Oncolife, la seguridad comienza con nuestras manos

La higiene de manos es parte del compromiso diario con la calidad, la seguridad del paciente y la atención humana. Cada colaborador, paciente, cuidador y visitante puede contribuir a crear entornos de atención más seguros cuando convierte esta práctica en un hábito constante.

En Oncolife, proteger la salud también está en nuestras manos.

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